— ¿Cómo te fue en el
semestre? —, le pregunté negándome a soportar otro periodo de
silencio, después de varios minutos de ver mis pies.
— No tan bien —, admitió mirando hacia el frente y
luego hacia mí, haciendo que yo reuniera toda mi fuerza para no desviar mis
ojos.
— ¿Por qué no me
dijiste que el chico que te gustaba era Santiago? —, preguntó finalmente.
— Porque no—,
fue todo lo que me arreglé por contestar.
— ¿Siempre fuiste tan
elocuente? —, bromeó con una sonrisa falsa.
Después de unas cuantas cuadras comenzamos el recorrido de
regreso como si ambos quisiéramos estar en la casa antes de que se nos fuera de
las manos, lo que sea que tuviéramos en ellas.
— No tenía por qué
decirte su nombre y hasta hace poco no te importaba —, murmuré mientras él se pasaba una
mano por el cabello.
— Es cuatro años más
grande que vos —,
dijo con voz molesto.
— ¿En serio? —, le contesté con sorna y Pedro volvió a
mostrar su mejor sonrisa falsa.
— Pensé que tu “chico”
era un compañero del colegio, que quizás saldrían o quizás no, Santiago es
totalmente otro asunto —,
replicó.
— No te entiendo—,
dije tercamente.
Pedro se detuvo y me señaló con el dedo, algo nuevo para
él.
— No quiero que salgas
con Santiago, no está bien, no es correcto, es más grande que vos, no debiste
besarlo, ni el debió permitirlo—, estalló antes de enderezarse
y comenzar a caminar de nuevo.
— Te estas portando
como un hermano gruñón—, dije alcanzándolo y él me miró de
reojo.
— No soy gruñón—,
replicó y yo apreté mis puños.
— No sos mi hermano —, dije en voz baja y eso
sirvió para desacelerar nuestros pasos, conté varios minutos antes que el
hablara de nuevo justo cuando doblábamos la esquina en la calle de la casa de
tía meme.
— Somos amigos —, me corrigió mientras yo
deseaba que mis ojos no ardieran.
— Éramos amigos —, rebatí en voz baja.
Seguimos caminando en silencio hasta que nos detuvimos
frente a la casa.
— ¿Éramos?-, repitió mirándome, tenía que alzar un
poco el rostro para poder ver a sus ojos.
— La distancia es
horrible Pedro, a pesar de los correos y mensajes, yo ya no se muchas cosas de vos
y vos no sabes algunas de mí, te conté sobre…Tiago porque creí que no ibas a
volver-, dije con la voz delgada y el dio un paso hacia mí,
para luego detenerse.
— Pau —, dijo llamándome como hace tanto
tiempo no lo hacía.
—
Vos elegiste irte —, dije entre recordatorio y reclamo y
entré a la casa no antes de escucharlo.
— Tuve que hacerlo.
La comida no tenía sabor pero no creí ni por un segundo
que fuera culpa de tía Clara, terminé mi plato lo más rápido que pude y me
levanté de la mesa mucho antes que Pedro termine, lavé mi plato y me despedí
para ir a casa, Lucas no apareció y Santiago mucho menos.
Cuando llegué a casa estaba demasiado cansada y abatida,
subí a mi habitación y me quite los zapatos antes de acostarme en la cama y
taparme con la colcha.
Las últimas palabras de Pedro me habían recordado la
última conversación que tuvimos antes de que él se fuera a la universidad. La
conversación que probaba que hiciera lo que hiciera el jamás me elegiría a mi
sobre todo lo demás.
FlashBack
Una noche antes de que Pedro tomara el vuelo hacia su
“nueva vida universitaria”, tomé mi celular y marqué a su número cerca de la
medianoche, no quería que mis papás se dieran cuenta y que volvieran a decirme
que debía apoyar la decisión de Pedro y aceptar que los amigos también se
separan. Hubiera deseado verlo pero con trece años, salir de mi casa por la
noche parecía imposible.
Él contestó al segundo timbrazo.
-¿Paula?-, preguntó en voz
somnolienta.
-Si-, le contesté mientras me
sentaba en la cama y sujetaba con fuerza el teléfono en mi oreja
-¿Qué pasa, ratón?-, había
preguntado confuso.
-No quiero que te vayas-, contesté sinceramente.
El sonido de la estática al otro lado me hizo dudar por
unos instantes.
-Yo tampoco tengo muchas ganas de irme-,
admitió haciéndome sonreír y construir esperanzas vanas.
-Entonces no lo hagas, estudia en la universidad
con Lucas-, le pedí y el guardó silencio de nuevo.
-No quiero irme pero tengo que hacerlo ratón,
cuando seas más grande lo vas a entender-, me trató de explicar como si apenas tuviera cinco años.
-Explicame ahora-, exigí y él no
contestó. -Por favor-, pedí un hilo de voz.
-A pesar de todo lo que ha hecho por mí la tía Clara,
ya es hora de que deje de depender de ellos-, contestó
-¿Depender?-, repetí confusa.
-No voy a dejar que mi vida siga estando ligada a alguien
más, por eso tengo que irme, tengo que sacar una carrera profesional por mi
cuenta y no depender de nadie-, terminó mientras yo me quedaba muy quieta, con sus palabras
tratando de hacerse lugar en mi cerebro.
No logré entenderlas por completo en ese momento pero
sabía que eran definitivas.
-Anda a dormir ratón, vamos a seguir en contacto, lo
prometo-, susurró con voz cansada, le hice
caso y colgué sin si quiera despedirme.
Fin de flashback
Me quede dormida después de ese amargo recuerdo, con el
mismo nudo en la garganta que esa noche.
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Aca el 4!
Espero que les guste!
Gracias por sus comentarios y la buena onda!
Hasta el jueves! Besos!
buenísimo el capítulo,seguí subiendo...
ResponderBorraresta nove es terrible... me deja siempre atacada!
ResponderBorrarjajajaja
muy muy bueno!
Graciass